Domingo 12 de julio de 2020 / Sabiduría

SUEÑA con SANAR la tristeza del mundo.

El miércoles 15 de julio a las 6, aprovechando que un poeta mapuche se ha quedado confinado en la tierrina, se haría un pequeño alcuentru cultural en la plaza la Habana de Xixón. Momento y excusa para una piquiñina inmersión en Cultura mapu-che. Elicura Chihuailaf, Boni Ortíz-Iván SanSegundo, MiguelSanMiguel.
https://www.facebook.com/RadioNewen/videos/1031421020606522/?t=35
http://gueligaites.org/wp-content/uploads/2020/07/Elikura-en-Asturias.pdf http://gueligaites.org/?p=2069
http://www.pachakuti.org/spip.php?article1278 https://yenerevista.com/2020/06/18/entrevista-a-ingrid-conejeros/?fbclid=IwAR3Cc1_volteYajd3eMBQiQ3fWJXCsqOB2ca69rEJIaxDrdn1TLX99dL6Sg Nos consideramos Hijos / Hijas de la Tierra, ni más ni menos que los demás seres vivos. Nos “salvamos” y nos reencantamos todos o no se salva ni se reencanta nadie. Vemos siempre la Totalidad, no sólo los fragmentos. Nos consideramos guerreros de la Ternura. Nos preguntamos: ¿qué hija / qué hijo agradecido no se levanta cuando su Madre –que le da todo lo que necesita para vivir- es avasallada? Nuestra lucha, nos dicen, es una lucha por Ternura. Por eso, ante la codicia de los imperialismos, es una lucha que se ha sostenido por siglos. Nuestra Región Mapuche (como muchos territorios en el mundo) ha venido sufriendo grandes alteraciones por el avance de las empresas –nacionales y transnacionales- del comercio forestal, hidroeléctrico y minero, que trajo consigo la continuidad de la imposición de la “legalidad” chilena sobre la legitimidad que está de parte de nuestro pueblo (la legitimidad está siempre antes que la “legalidad”). Situación semejante a la sucedida con la entrada violenta del Estado chileno a nuestro país (con su ejército triunfante en la Guerra del Pacífico) consolidada en 1883; y que hizo decir al joven / al anciano Weitra: “Cuando ha desparecido una costumbre amada, queda como un vacío. Es como si el fuego hubiera hecho su obra destructora. Es triste ahora la vida en mi tierra. No veo nada que llame mi atención. Sólo dos zorzales que lloran amargamente, porque sienten pena”. Y después: “Ponte de pie, parlamenta en tu Tierra / aunque sientas tristeza, parlamenta / como lo hacían tus Antepasados / como hablaban ellos”.
Hoy, nuestra lucha ha sido judicializada por el Estado “democrático” chileno cuya “Justicia” aplica a nuestra Gente la Ley Antiterrorista legada por la dictadura militar de Pinochet. No quieren admitir que en un extraño caso de “terrorismo” las víctimas han sido sólo del lado de los “terroristas”. No quieren reconocer que nuestra “arma” principal sigue siendo la Palabra. La Palabra que surge de la Naturaleza y retorna al inconmensurable Azul desde donde nos alegra y nos consuela. La Palabra poética siempre en la construcción de lo nombrado, y proyectando también los despojos de un cuerpo que será nuevamente tierra, fuego, agua, aire.
El impulso constante de la Palabra intentando asir el misterio de la vida. La Palabra, agua que fluye pulimentando la dura roca que es nuestro corazón. La Palabra, el único instrumento con el que podemos tocar aquello insondable que es el espíritu de un otro / una otra. La Palabra, esa penumbra en la que podemos acercarnos al conocimiento (a la comprensión) del espíritu de los demás seres vivos y también al de aquellos aparentemente inanimados.
https://yenerevista.com/2020/06/18/entrevista-a-ingrid-conejeros/?fbclid=IwAR3Cc1_volteYajd3eMBQiQ3fWJXCsqOB2ca69rEJIaxDrdn1TLX99dL6Sg