Martes 9 de junio de 2020 / Opinión

El crimen de un sabio maya en Guatemala.

El fanatismo religioso ha matado a un defensor de los Bosques, del Agua, de la Madre Tierra.
El Abuelo Domingo, Tata Mingo, vivía en la aldea Chimay, cerca de San Luis Petén. En el departamento vecino del Quiché era detenido, torturado y asesinado por el ejércirto en 1981 el cura asturiano Juan Alonso, natural de Cuérigo, declarado este año por la iglesia católica "martir". El lider espiritual maya Domingo Choc era un gran maestro herbalista, un científico Maya experto en medicina natural, comprometido con preservar y transmitir el conocimiento ancestral sobre la protección de Madre Naturaleza y su medicina, a las nuevas generaciones y al mundo. Trabajó incansablemente para sacar a la luz el valor de la sabiduría Maya, era parte de un equipo transdisciplinario de científicos mayas, guatemaltecos y europeos que trabajaba en dos grandes proyectos de investigación y desarrollo con la Universidad de Zurich en Suiza, en Inglaterra, y la Universidad del Valle de Guatemala. Describen que hace poco el Abuelo Domingo caminaba por el bosque aledaño a su comunidad con un equipo de la Unidad de Antropología Médica, en un viaje etnobotánico para identificar especies de plantas medicinales. Él explicaba a dos jóvenes estudiantes cómo hacer las invocaciones para pedir permiso a la esencia de la planta antes de cortarla, incluía todo el aspecto de la sabiduría y la ciencia Maya ancestral sobre su uso, cómo prepararla, almacenarla, aplicarla. El Abuelo estaba ayudando a escribir un libro en el que quedaría la evidencia de la ciencia herbal maya Q’eqchi’, como un mecanismo de documentar la propiedad intelectual de su Pueblo. Él era parte de un esfuerzo de años por crear la Gran Casa del Concejo, que incluía la implementación de un jardín botánico para preservar las especies medicinales que están amenazadas por la destrucción de Petén. Soñaba con poder tener resguardadas las plantas, las semillas, porque cada vez es más difícil encontrarlas. A medida que la selva petenera es destruida sin piedad, el Abuelo Domingo soñaba con tener este espacio donde asegurar la existencia de estas plantas, donde poder enseñarle a las nuevas generaciones. EL Abuelo Domingo ha sido convertido ahora en un mártir ante el grotesco asesinato público al que fue sujeto. Un crimen racista. En Guatemala se han privilegiado los intereses de la iglesia evangélica en las últimas décadas; lo cual ha derivado en la aparición de más de 6 iglesias en el pueblo de donde era originario Domingo Choc, mientras que apenas hay una escuela y se mantiene un vaciamiento del sistema de salud. Noticias locales indican que fueron sectores evangélicos cristianos quienes difamaron al abuelo Domingo como brujo e iniciaron su asesinato. Esa práctica de iglesias evangélicas contra derechos y cosmovisión indígena, la hemos visto en muchos lugares de América. Guatemala, pese a tener iniciada en la Audiencia Nacional española investigación conocida como {{Genodicio maya}}, y pese al asalto y quema de la embajada española en 1980, con funcionarios españoles y con activistas indígenas dentro, es signataria de la {{Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas}}, y del Convenio 169 de la OIT sobre minorías étnicas y derechos indígenas. https://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/32246/guatemala-genocidio-maya-maldita-impunidad.html