Lunes 22 de febrero de 2010 / Opinión

buen vivir

otra opinión más sobre el buen vivir, como alternativa al desastre capitalista

Buen Vivir
Cecilia Bizerra

Traducción Castellano: Blanca Diego

Tal vez por ser brasileña, la primera vez que oí la expresión Buen vivir pensé inmediatamente en “Buena vida”, que en nuestro país significa peyorativamente vida fácil, tranquila y sin ningún tipo de preocupaciones. Nada de trabajar; muchos paseos y lujos y con una conciencia política cero.

Estaba completamente errada. Buen Vivir no significa nada de eso. Por el contrario, Buen Vivir es -según los pueblos indígenas de la región Andina, y especialmente el pueblo Aymara- un sólido principio que significa vida en armonía y equilibrio entre hombres y mujeres, entre las comunidades, y sobre todo entre los seres humanos y la naturaleza, porque ellos son parte de ella.

La práctica de este concepto implica naturalmente saber vivir en comunidad, alcanzar condiciones mínimas de igualdad, eliminar el prejuicio y la explotación y respetar la naturaleza preservando su equilibrio.

De acuerdo a esto, la cultura en la que vivimos sumergidos nada tiene de Buen Vivir. Estamos en un desequilibrio total con nosotros mismos y con la naturaleza cuando compramos más de lo que necesitamos; cuando explotamos la tierra, el agua y a las propias personas sin remordimientos; cuando buscamos un lucro desorbitado, que la mayoría de las veces sólo beneficia a una persona o a un grupo muy pequeño.

Avanzan las tecnologías y las comodidades cada día son mayores, pero para unos pocos. Para la mayoría, avanza la pobreza y aumenta la explotación, los prejuicios, la competición y el individualismo. Esta es la lógica del sistema en el que vivimos. Definitivamente, no estamos en el Buen Vivir.

Por otro lado, los noticieros nos hablan a toda hora del avance de la crisis financiera mundial, la caída del dólar, el mercado de valores negociando riquezas que ni siquiera existen, el calentamiento global, el riesgo de la falta de agua… En fin, nos están anunciando el fracaso del sistema continuamente.

Frente a esto, resulta irónico oír que los indígenas son seres salvajes con un modo de vida atrasado y primitivo

¿Cómo, si siempre han sabido vivir en comunidad, producir lo necesario para su consumo, convivir con la naturaleza y con sus semejantes; alimentarse de frutas, legumbres y otros vegetales y saber como nadie los secretos de la naturaleza y de la medicina natural? Además, viven en América desde hace miles de años de manera sustentable -aunque no tuviesen el concepto sustentable- antes del llamado “descubrimiento”, ¿Es esto ser un salvaje?

En la novena edición del Foro Social Mundial, celebrado en el corazón de la Amazonía brasileña, en la ciudad de Belém do Pará, se defendió el concepto Buen Vivir. Para los que estuvieron en el Foro, la participación de los indígenas marcó mucho. Y no solamente por los rituales, las músicas, los tatuajes en el cuerpo o el colorido de sus ropas. Fue también por la consistencia de su discurso y el coraje para defender en lo que creen: el Buen Vivir.

Sumac kawsay o Buen Vivir ya es un concepto incorporado en la Constitución del Ecuador. El Buen Vivir está garantizado en la nueva Constitución de Bolivia, aprobada recientemente mediante referéndum. El Buen Vivir fue la marca propia de este Foro Social Mundial. Tal vez sea también el comienzo de un nuevo mundo posible.