Domingo 29 de septiembre de 2019 / Resistencia

Héctor Mondragón

en visita por Asturias.

La vida da muchas vueltas, pero para algunos como Héctor Mondragón las vueltas de la vida tiene muchos recorridos por diversas geografías del mundo, de forma forzada, por su propia vida comprometida con “los pobres de la tierra” con los que quiso su suerte echar, al modo José Martí. Y ahora, de nuevo ha visitado Asturias, pero procedente del refugio en Portugal, donde lleva nueves meses tras tener que salir del exilio en Brasil, donde ha pasado 10 años, intentando preservar la vida amenazada por personajes tan abyectos como Bolsonaro..

Las muchas vueltas de la vida, acentuadas por el compromiso militante para defender precisamente muchas Vidas, ha propiciado este regreso breve a Asturias de HM, donde ya estuvo en variadas ocasiones, siendo la primera buscando refugio con su familia, y obteniéndolo de forma temporal en Gijón con apoyo municipal, antes de que existiera agencia de cooperación, precursor y anterior a que existiera el PAV-DDHH, programa asturiano de atención a víctimas de la violencia en Colombia que el año venidero cumple 20 años de existencia.

Ha participado como ponente este fin de semana HM en un encuentro procolombiano en torno a la Vida, la Paz y los DDHH, http://www.pachakuti.org/spip.php?article1144 http://www.pachakuti.org/spip.php?article1145 , hemos podido hacerle algunas preguntas complementarias, http://www.pachakuti.org/spip.php?article1143 y regresa de nuevo al refugio portugués donde junto a la búsqueda de trabajo en la docencia universitaria, a la conformación de colectividades solidarias con Colombia y con la Amazonía, queda a la espera de poder reunirse de nuevo con su familia, en la precariedad de la militancia perseguida por ser coherente, por denunciar con rigor el exterminio social, la inequidad obscena, el desconocimiento de derechos y extinción de comunidades y pueblos étnicos.

Destacadas/os activistas sociales han vuelto ahora en el Encuentro de Gijón a nombrar a HM como maestro, al igual que tantas veces se le ha considerado como …

un ser humano excepcional: un tejedor de memorias, un maestro forjador de conciencias y de caminos. Ha dedicado su vida a hilar desde las experiencias de los pueblos y desde develar las estrategias de opresión, verdades que convocan la memoria, fomentan la conciencia e invitan a transformar la realidad del sometimiento a la dignidad. Este maestro de sabiduría, humilde y comprometido, siempre dispuesto a enfrentar el odio con la verdad, la injusticia con la consciencia y la arbitrariedad de la fuerza con argumentos e ideas, es una verdadera amenaza para el orden de propaganda, explotación y terror que se impone en y desde Colombia, precisamente porque simboliza la lucha contra el terror, la propaganda y la explotación.

Asturias también le debe mucho a HM, pese a que él no cesa de agradecer a Asturias la cercanía y apoyo que en su tiempo recibió.

Nunca olvidaremos su emoción cuando compartía mesa pública con un Evo Morales desconocido acá pero referente social en América mucho antes de llegar a la presidencia boliviana, o su cercanía y connivencia con las propuestas de Francois Houtart, defensor y teórico del “Bien Común de la Humanidad”, http://archivo.pachakuti.org/textos/hemeroteca/2014/f-houtart-bien-comun.html en una mesa sobre agrocarburantes en la EMA de Xixón, premonitoria del destrozo brutal de los Bosques que ahora se ha acentuado en términos de desastre capitalista de proporciones gigantescas.

De nuevo HM se ha vuelto a ofrecer, cualesquiera que sean las nuevas vueltas que le da la vida, para colaborar con los movimientos populares para fortalecer teoría revolucionaria que propicie las transformaciones profundas que cada día se hacen más perentorias y urgentes.

https://www.prensaindigena.org/web/index.php?option=com_content&view=article&id=24371:espana-francois-houtart-fallecia-ayer&catid=86&Itemid=820

Estoy desde luego herido por las huellas de la tortura que sufrí en 1977 y también por 20 años de estar amenazado de muerte y perseguido por los sicarios. A veces pierdo la esperanza, especialmente cuando sé que alguno de mis amigos ha sido asesinado, entonces me pregunto por qué sigo acompañando la lucha de los indígenas y campesinos, por qué no renuncio. Pero nuevamente se enciende en mí la pasión por la gente que amo y que sé que tiene derecho a una vida digna, la pasión por unas relaciones sociales basadas en la solidaridad. No han matado mi cuerpo pero ahora me amenazan con matar mi palabra, abren mis cicatrices. Pero la palabra es semilla y está sembrada y sea lo que sea lo que nos hagan en cada campesino con su tierra, en los indígenas gestionando su territorio, en los afrocolombianos retornados a sus comunidades, en los habitantes de los barrios populares de las ciudades que podrán comer mejor después de la reforma agraria que al fin conquistarán, en cada familia de los asalariados que reciban al fin justicia para su trabajo, allí vivirá esa palabra y no la podrán matar.

Héctor Mondragón recibió el Premio Nota Cien-Nota Sol a la defensa de los Derechos de los Pueblos Indígenas.