Lunes 16 de enero de 2012 / Derechos

el pueblo indigena jarawa en las islas Andaman en India

Turismo depredador: Algunos touroperadores tratan a los jarawas como animales, y animan a los turistas a “avistarlos” y lanzarles galletas y dulces mientras recorren la carretera de las Andamán

el "escándalo" de los turistas que echan de comer a indígenas para que bailen y sean fotografiados..

http://www.survival.es/noticias/8000

Esta noticia apesta a colonialismo
y a los repugnantes y degradantes ‘zoos humanos’ del pasado. Claramente, las actitudes de algunas personas sobre los pueblos indígenas no han cambiado un ápice.
Los jarawas no son animales de circo que bailen para el primero que pase por ahí...

Los jarawas se resistieron al contacto con foráneos hasta 1998, a pesar de que se estaba construyendo una carretera a través del corazón de sus territorios ancestrales

Turismo depredador : Algunos touroperadores tratan a los jarawas como animales, y animan a los turistas a “avistarlos” y lanzarles galletas y dulces mientras recorren la carretera de las Andamán.

http://m.telesurtv.net/notas.php?ckl=102636&tipo=vueltaalmundo

Peligro de exterminio de los Jarawa por turistas y colonos.

Los jarawa son un pueblo indigena que habita las Islas Andamán, en la Bahía de Bengala, y que ha tenido poco contacto con el exterior.

Las islas pertenecen ahora a la India tras haber sido colonia británica. Aunque en 1957 se creó una reserva para los jarawa, la carretera principal de la isla la atraviesa.

Además, miles de colonos de la India continental se han establecido en la isla, y están ocupando cada vez más tierras de la reserva. Muchos de ellos entran en las selvas de la reserva para cazar furtivamente los animales de los que los jarawa dependen para alimentarse.

Estos ataques se han intensificado recientemente y han forzado al menos a un grupo jarawa a abandonar su territorio de origen.

Los jarawa y los sentineleses (otro pueblo indigena habitante de la isla) son extremadamente vulnerables. Su derecho a la propiedad de sus tierras, consagrada en el Derecho Internacional, está siendo ignorado.

El gobierno de la India debe emprender acciones concretas para proteger su tierra de los colonos, furtivos y turistas, o muchos de ellos probablemente morirán.

Exterminio de un pueblo indígena de la India

El último miembro de un pueblo indígena único ha muerto en las Islas Andamán de la India. Boa Sr, que murió en 2010 a la edad de 85 años, era la última persona que hablaba “bo”, una de las diez lenguas granandamanesas.

Se cree que los bo llevaban viviendo en las Islas Andamán unos 60,000 años, lo que les convertía en los descendientes de una de las culturas humanas más antiguas de la Tierra.

Boa Sr era la más anciana de los granandamaneses, de los que ya únicamente sobreviven 52 personas. Los granandamaneses procedían originariamente de diez pueblos indígenas diferentes.

Cuando los británicos colonizaron las Islas Andamán en 1858, los granandamaneses sumaban 5,000 personas. La mayoría fueron asesinados o murieron por las enfermedades que trajeron consigo los colonizadores.

Tras no lograr “pacificar” a los pueblos indígenas por medio de la violencia, los británicos intentaron “civilizarles” capturando a muchos de ellos y manteniéndoles en lo que se conocía como “Hogar Andamán”. De los 150 niños que nacieron en este lugar ninguno vivió más de dos años.

Los granandamaneses supervivientes dependen en gran medida de los alimentos y el cobijo que les proporciona el gobierno de la India. El abuso del alcohol está extendido entre su población.

Boa Sr sobrevivió al tsunami que asoló Asia en diciembre de 2004. Según comentó a los lingüistas: “Todos nos encontrábamos allí cuando sobrevino el terremoto. Nuestros mayores nos dijeron ‘la Tierra podría partirse, no corráis ni os mováis’. Los ancianos nos lo dijeron y así es como lo sabemos”.

La profesora lingüista Anvita Abbi” : http://www.andamanese.net/, que conocía a Boa Sr desde hace muchos años, declaró tras su muerte: “Dado que ella era la única persona que hablaba bo se encontraba muy sola, no tenía a nadie con quien conversar… Boa Sr tenía un gran sentido del humor, y su sonrisa y su carcajada profunda eran contagiosas.”

“No puedes imaginar el dolor y la angustia que he sentido cada día al ser el único testigo mudo de la pérdida de una cultura excepcional y de una lengua única.”

En una ocasión Boa Sr le comentó a Abbi que sentía que sus vecinos, los indígenas jarawa que no han sido diezmados, tenían suerte de vivir en su bosque alejados de los colonos que ahora ocupan buena parte de las islas.

Fuentes internas a Survival han manifestado: “Los granandamaneses fueron masacrados, en primer lugar, y después exterminados por completo por políticas paternalistas que les asolaron con epidemias de enfermedades y les robaron su tierra e independencia. Con la muerte de Boa Sr y la extinción de la lengua bo, una parte única de la sociedad humana ya es sólo un recuerdo. La muerte de Boa es un deprimente recordatorio de que no debemos permitir que esto les suceda a otros pueblos indígenas de las Islas Andamán.”